Cuando el arte se encuentra con la inteligencia artificial: el nacimiento de retratos interactivos emocionalmente inteligentes
En el mundo en constante evolución de la inteligencia artificial, una notable fusión de tecnología y arte ha dado lugar a una creación que traspasa los límites de lo que significa ser humano. Un esfuerzo colaborativo de A.I. investigadores, coreógrafos y artistas de efectos visuales han dado vida a un retrato interactivo que exhibe estados emocionales y movimientos asombrosamente parecidos a los humanos. Este innovador proyecto se dio a conocer en la feria Focus dentro de las prestigiosas paredes de la Saatchi Gallery de Londres del 4 al 7 de octubre de 2023.
Este retrato interactivo es más que una mera obra de arte; es un testimonio de las fascinantes capacidades de la inteligencia artificial. Interactúa con los espectadores leyendo sus estados emocionales en tiempo real y respondiendo con movimientos humanos que expresan acertadamente estas emociones. Las complejidades de este proyecto reflejan una combinación de historia del arte, particularmente del expresionismo temprano, y tecnología avanzada. Artistas como Klimt, Schiele, Van Gogh y los postimpresionistas han influido en los creadores del proyecto.
Como explica Jesper Eriksson, uno de los líderes del proyecto, el objetivo es profundizar en la esencia de las emociones y los pensamientos humanos. Su objetivo es expresar estados internos del ser en tiempo real, añadiendo una capa extraordinaria al concepto tradicional del retrato. Al desarrollar un modelo cognitivo que observa los movimientos humanos y responde a ellos, el proyecto ofrece una nueva perspectiva sobre la representación de las emociones.
El modelo cognitivo emocional subyacente del retrato se basa en la idea de que gran parte de nuestra capacidad para descifrar las emociones de los demás depende de sus movimientos. Estos movimientos no son arbitrarios; Siguen un marco bien definido desarrollado por Rudolf von Laban, artista de danza y coreógrafo. Este marco se enriqueció aún más con las teorías psicoanalíticas de Jung sobre los tipos de personalidad, lo que dio como resultado un nuevo método para el desarrollo del carácter arraigado en el arte del movimiento.
Eriksson profundiza en este aspecto clave y enfatiza que la capacidad de leer e interpretar el movimiento es fundamental porque es la principal fuente de datos para el proyecto. El retrato utiliza una cámara para recibir imágenes en vivo de los movimientos del espectador, de las cuales se infiere el estado psicológico de la persona. Eriksson señala que esta teoría, si bien está arraigada en nociones clásicas, está meticulosamente definida y estructurada, lo que la hace susceptible de codificación para inteligencia artificial. Así, el proyecto fusiona teorías antiguas con inteligencia artificial de última generación. Técnicas de modelado cognitivo.
La bailarina de ballet Rebecca Wield desempeña un papel fundamental en el proyecto, registrando datos de captura de movimiento para enseñar a la IA. los intrincados matices del movimiento humano. El objetivo inicial del proyecto ha sido perfeccionar un gesto de saludo, con casi 50 variaciones destinadas a transmitir un espectro de sutilezas emocionales. El camino hacia la ampliación de este repertorio está en curso, dependiendo de la obtención de financiación adicional para recopilar más datos de captura de movimiento.
Eriksson subraya la ambición de lograr con estos gestos un sentido del comportamiento humano. El objetivo final es crear una conexión profunda entre el espectador y el retrato. Eriksson plantea la cuestión de cuántas variaciones se necesitan para que las personas vayan más allá de intentar descifrar el algoritmo y, en cambio, se sumerjan en la experiencia. La naturaleza evolutiva del proyecto busca desdibujar la línea entre interacción y actuación con guión.
Sin embargo, en medio de esta maravilla tecnológica, surge una pregunta desconcertante: ¿Qué podría pasar si esta I.A. ¿La creación, que tiene la apariencia de un comportamiento humano, cae en manos equivocadas? El potencial de uso nefasto, engaño o propaganda es innegable. Hasta qué punto se podría explotar esta sofisticada tecnología sigue siendo una cuestión abierta, un enigma que no puede resolver un solo grupo de investigación. Es evidente la necesidad de un debate colectivo e integral para navegar por estas aguas inexploradas.
En un tono más alentador, Eriksson señala un lado más positivo de esta tecnología. Tiene la promesa de abordar el problema de la soledad extrema proporcionando una IA receptiva. compañero. En un mundo donde la conexión humana es invaluable, tales innovaciones podrían ofrecer consuelo a quienes necesitan desesperadamente compañía.
Esta naturaleza dual de los compañeros digitales creados por IA encarna las complejidades de la tecnología moderna. Ilustra la delgada línea entre la innovación y el mal uso, entre lo profundo y lo peligroso. A medida que la sociedad se adentra más en el ámbito de la inteligencia artificial, estas creaciones nos ofrecen la oportunidad de redefinir lo que significa conectar, comprender y expresar el complejo tapiz de las emociones humanas en un mundo cada vez más digital.